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EL VALLE DEPORTIVO

Martes, 30 Julio 2019 20:58 Escrito por 

Se me han quedado impregnadas dos situaciones bastantes asertivas y que tiene que ver con la realidad del deporte en nuestro país. La primera de ellas es la expresión de una amiga a través de las redes sociales donde me hace un comentario de que mejor elevemos la calidad de los resultados por encima de los desmerecimientos que han azotado a toda la nación en materia deportiva. Tiene razón, de hecho, total y absolutamente, sin embargo, no podemos dejar de lado tanta aberrante realidad que nos involucra a todos los que de alguna u otra forma estamos ligados a los distintos procesos que son reales, en mi opinión esta desangelada situación se produjo no solo con un cambio de administración, no amigos, la verdad aunque duela e incomode tiene un arrastre de varios años de malos manejos, de preferencias, de dotación a quienes más cerca están, a los que se forman en primera fila y son ciertos fanáticos y en consecuencia portadores de creencias que nos les permitió ver más allá de sus propio beneficio; están también aquellos serviles que solo usan la plataforma deportiva para sacar el mayor provecho y por supuesto, infortunadamente, existen los caza oportunidades que vigilan cual vil zopilote la menor chance para brincar sobre su presa y originar una tremenda carroñera atroz en pos de salir de las sombras, aún a costa de muchos, pero créanme de muchos buenos conceptos que existen.
Insisto, la realidad no se puede ocultar y es sinónimo de coraje e impotencia. Lastimar el entorno más lastimado creo que ya no se pude o mejor dicho, ya no se debe, porque hoy en día lo único y mejor que se tiene que hacer es emerger como el ave Fénix y limpiar la porquería que ha quedado. De que se puede se puede! Es cuestión de unir talento, consolidar equipos de trabajo capaces de enaltecer la política de la Cultura Física y Deporte en el país, de no claudicar por alcanzar los mejores mecanismos de detección de talentos, de encausarlos sanamente y proveerlos de las herramientas necesarias para su buen y mejor desempeño. Soy un ferviente creyente de que todo esto se puede hacer en medida de que se alejen los vividores y se apueste con todo por generadores de oportunidades de expansión y valores deportivos que nos trasladan inmediatamente a un futuro inmediato de mejor forma. Lo demás está visto, se ha puesto el dedo en la llaga en infinidad de ocasiones, basta ya de tanta cursilería a la hora de poner y colocar excusas a lo loco, mi padre decía que no se puede tapar el sol con un dedo y vaya manera de captarlo. ¡Lo seguiré diciendo, lo mejor está por venir!
La segunda. Es la inmejorable oportunidad en estos momentos que tiene los deportistas y atletas mexicanos en su aventura por Lima, Perú, con motivo de los JJPP, en donde han demostrado que a pesar de los pesares cuando uno está bien cimentado en sus valores y conceptos claros de bonanza tanto personal como colectiva y que impacte en beneficio de la sociedad, se hace todo lo imposible por alcanzar la meta y cuando se cruza esa línea de la excelencia, no queda más que reconocerles el fruto de tantas horas de entrenamiento, de sueños rotos y/o frutados, de un sin fin de temas que solo hace que el sabor del podio sepa a auténtica gloria.
Existen varios ejemplos de lo antes descrito, pero, sin lugar a dudas, lo que tiene que atraparnos es la posibilidad latente de que nuestros compatriotas quienes se la están partiendo auténticamente, saquen la casta y el honor por demostrar que los problemas extradeportivos son mero pasaje para elevar la condición de unión y establecer los nuevos puntos para un mejor trazado nacional en el corto, muy corto tiempo. Hoy queda demostrado que la consecución de metales obedece única y exclusivamente a los atletas y su personal más cercano y a sus familias, que no vengan ahora los de pantalón largo a querer ceñirse el laurel porque eso sería ya el colmo de los colmos.
Sigo afirmando categóricamente que no hay nada mejor que el deporte para combatir cualquier mal que afecte a la sociedad, que las viejas costumbres de desterrarán a la brevedad por el ejemplo claro y tenaz que ha imperado en aquellos que radican su esfuerzo, tenacidad, enjundia y amor propio a través de sus disciplinas deportivas. Hoy se está cerca de superar números y metales, pero eso solo debe servir de envión, de aliciente y de dejar de una buena vez por todas esas absurdas y dañinas artimañas que enlodan al deporte mexicano.
¡Amigos, hoy es el día!
Pásenla bien

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Pedro Eric Fuentes López

Lic. en Ciencias de la Comunicación por la UAEMEX

Maestro en Gestión Deportiva por la Universidad De LaSalle

Periodista Deportivo en Mexiquense T.V.

Investigador educativo en la Escuela Normal de Educación Física

Colaborador en diferentes medios